Quiero querer que
Yo solo quiero que llegue esa persona que se desvele conmigo. Quiero ese silencio sensato de amorío intocable, de latidos eufóricos, el unísono de anhelos. Quiero esa persona que me acompañe frente a frente, a la espera de los pájaros que anuncian la llegada del día siguiente, del ponerse en marcha, de los que aturden fuerte. La devoción a los primeros rayos de sol. Quiero ese alguien que no comparta solo una, sino dos, tres, hasta siete u ocho tazas de té, donde las horas pasan volando, pero la mente queda en disonancia, marcando ocupado, sin saber si va muy rápido o si quedó encerrado en un bucle de murmullos de corazones retraídos. Quiero alguien dispuesto a la condena, alguien que negocie su vigilia. Quiero alguien con agallas. Quiero ese que viene y no dice nada, pero su presencia dice todo. La insistencia. Quiero el que se deleita con la taza en fantaseo de sus labios sobre los míos; porque en silencio siempre lo hago. Quiero el pensamiento impuro, el recelo y la picardía, quiero...